
¿Antojos? Expertos revelan cuál es la mejor técnica para combatirlos
En algún punto del día, a todos se nos antoja algo: un chocolate, una botana salada o un refresco. Si bien pueden llegar a no ser tan dañinos para nuestra salud cuando los consumimos ocasionalmente, es importante estar preparados y actuar cuando este pequeño ‘antojito’ se convierta en una obsesión.
De hecho, en ocasiones los antojos son señales de nuestro cuerpo que nos indican si estamos deficientes de vitaminas, minerales, azúcares, grasas o carbohidratos. Sin embargo, solemos relacionar dichas señales con alimentos que amamos.
Pero en general, la aparición de antojos ocurre en dos fases: la primera es provocada por señales ambientales, como imágenes y olores de comida. Esto produce pensamientos relacionados con el alimento que deseamos, lo que nos motiva a ‘contemplarlo’ mediante la generación de imágenes mentales. En la segunda etapa entra esta imaginería, que involucra varios sentidos como la vista, el olfato y el gusto, y por lo tanto, nos creamos una idea muy realista del antojo en nuestra mente. Finalmente, si nuestro antojo no se satisface, nos comenzamos a sentir incómodos, molestos o frustrados.
Para solucionar este problema, científicos de la Universidad de Adelaide, en Australia, plantearon una hipótesis de que los antojos podrían combatirse con diferentes métodos psicológicos relacionados con el control y la reevaluación. Para probar la hipótesis, los investigadores realizaron un estudio donde asignaron de manera aleatoria a los participantes instrucciones para diferentes tipos de control mental.
Los científicos le pidieron a 130 personas que recordaran un antojo que hubieran tenido y describieran el objeto de deseo. Al hacerlo, descubrieron que las imágenes visuales juegan un papel importante, y por lo tanto, se preguntaron si hacer que las personas pensaran en imágenes que no fueran comida los ayudaría a acabar con el antojo (como jardines, arcoiris, etc.). El resultado fue positivo: pensar en otras imágenes disminuyó la intensidad de los antojos.
Con base en esto, otro equipo hizo que los participantes con antojo jugaran videojuegos y concluyeron que también funcionó, al igual que mirar televisión.
Los investigadores sugieren que este tipo de métodos de autoconciencia se pueden utilizar para cambiar nuestros patrones de pensamiento antes de que el deseo o antojo se vuelva demasiado fuerte y nos lleve a cometer una acción.
El mejor método sería combinar ambas técnicas, lo que permite combatir las ansias en las primeras etapas de su aparición. Por lo tanto, una buena técnica es la siguiente:
Sé consciente: Para combatir un antojo, primero debes aceptarlo. Cuando sientas que debes comer algo en específico pero que daña tu salud (como comida chatarra o comida rápida), sé consciente de tienes un antojo y comprende que la sensación que te está produciendo es de ansiedad y no de hambre.
Piensa el algo diferente: Inmediatamente después de aceptar el antojo, piensa en una imagen agradable para ti; puede ser un paisaje, flores, una playa, un bosque, tu mascota favorita, etc. Cualquier imagen que sea agradable y que no esté relacionada con la comida.
Distráete: Acto seguido, busca una distracción física que involucre al menos dos de tus sentidos, como mirar la televisión, leer un artículo en el periódico, limpiar tu cocina o cualquier otra actividad que disfrutes y te quite por lo menos 10 minutos de tu tiempo.
Relájate: Finalmente, respira profundo y relájate para ayudar a que las ansias desaparezcan. Si el antojo persiste, puedes tomar un vaso grande de agua y repetir el procedimiento anterior. Si al final lograste reducir la ansiedad y descubriste que tenías hambre, come algo saludable o prepara una comida rica en nutrientes siempre y cuando sea dentro de tu horario normal de comidas.
Con información de BBC y Neuronation


