
¿Qué es la autoconciencia y cómo puedes cultivarla?
La autoconciencia es tener una visión o imagen clara de quién eres como individuo y saber en qué dirección te diriges. Significa reconocer tus fortalezas, debilidades y comprender tus emociones. Esto último es lo que nos ayuda a transformar efectivamente nuestras respuestas emocionales ante momentos estresantes.
Las áreas clave a considerar en la autoconciencia son los valores personales, la personalidad, las emociones, las necesidades y los hábitos.
Definir nuestros valores nos da un propósito en la vida. Cuando nuestros valores no están definidos, terminamos yendo con la corriente y sin rumbo fijo en la vida; por lo tanto, los valores personales nos hacen evitar tomar decisiones basadas en presiones sociales. Cuando estamos seguros de cuáles son nuestros valores personales, la toma de decisiones se vuelve mucho más simple y podemos abordar preguntas difíciles como «¿Esta elección contradice mis valores personales?» La vida se vuelve mucho más clara y saludable cuando tenemos una dirección y somos firmes con nuestros valores.
Toma entre 5 y 10 minutos al día para hacer una pequeña pausa y reflexionar sobre tus valores. Al hacerlo, estarás mejorando las posibilidades de que lo que haces ahora te lleve a donde quieres estar mañana.
Comienza tu viaje hacia la autoconciencia respondiendo preguntas como:
- ¿Quién soy cuando estoy en mi mejor momento?
- Cuando estoy inspirado, ¿cuáles son mis características y fortalezas?
- ¿Quién ha tenido la mayor influencia en mí vida y cuáles son sus características positivas?
- ¿Qué me gusta de mí mismo?
- ¿Qué me apasiona?
- ¿Cómo administro el dinero?
Una vez que respondas estas preguntas, revisa las respuestas e identifica los valores de cada una. Por ejemplo, si «abundancia, integridad, bienestar, diversión, crecimiento personal y espiritual» son las respuestas a «¿Quién soy cuando estoy en mi mejor momento?«, entonces estos pueden ser algunos de tus valores fundamentales.
Una vez que identifiques tus valores fundamentales, estarás más consciente de qué es lo que te guía en la vida y podrás trazar un rumbo mucho más claro hacia tus metas, sueños, necesidades y objetivos.
Es fundamental conocerse a sí mismo antes de iniciar cualquier proyecto o tomar grandes decisiones. Recuerda que cada acción tiene una consecuencia, y debes estar seguro de que esa decisión te llevará al destino que tienes en mente.
Con información de Thrive Global por Inna Melikhova. Fotografía de portada por: Marvin Meyer vía Unsplash.
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